Esta política explica qué hace Kecomsoft con la información personal que nos das a través de este sitio web. Está escrita para describir lo que ocurre de verdad, no para cubrir cualquier eventualidad: si algo de aquí no coincide con lo que ves, dínoslo y corregimos la política o el sitio.
Quiénes somos
Kecomsoft es una empresa de operaciones de atención al cliente y dotación de personal. Nuestros equipos operan en horario comercial de Estados Unidos (de lunes a viernes, CST) para clientes radicados en Estados Unidos. Kecomsoft es la marca de servicio de un grupo matriz, y es ese grupo el que gestiona nuestros buzones y atiende la correspondencia: por eso nuestra dirección de contacto está en un dominio distinto al de esta web. Escribe a ventas@gr340.com para cualquier cosa de esta política o para ejercer los derechos que vienen después.
Qué recogemos, y solo cuando nos lo envías
No recogemos nada por el hecho de que nos visites. En este sitio no hay analítica. Salvo la medición publicitaria que explica nuestra política de cookies —que mientras no aceptes no pone cookies, y que arrastra el identificador de clic del anuncio del que vienes entre las páginas de este sitio para poder emparejarlo con un contacto—, nada te sigue de una página a otra ni de una visita a la siguiente. Sí sale una petición de tu navegador al abrir la puerta de entrada —le pregunta a un servicio externo en qué país está tu dirección IP, para que la página abra en tu idioma— y está explicada entera en nuestra política de cookies; no pasa por nuestros servidores y no se guarda nada de ella. Aparte de lo que anotamos cuando pulsas el teléfono o el enlace de WhatsApp, explicado entero en nuestra política de cookies, la única información personal que tenemos es la que escribes en nuestro formulario de contacto y nos envías:
Formulario de contacto: tu nombre y apellido, tu empresa, tu correo electrónico, tu teléfono, por qué servicio preguntas, cuánta gente necesitas aproximadamente y el mensaje que escribas. El teléfono es obligatorio: el sistema que recibe la consulta no la acepta sin él.
Para qué la usamos
Para lo que nos la mandaste, y para una cosa más que preferimos poner en la lista antes que esconder:
Para responder a tu consulta, preparar una propuesta y, si llegas a ser cliente, prestar el servicio que contrates. Para dejar constancia del consentimiento que diste al enviar el formulario, que es lo que nos permite conservar lo demás. Para medir la publicidad, si llegaste desde uno de nuestros anuncios: la huella que explica el apartado cinco le dice a Google que hubo un contacto, y así sabemos qué anuncio lo pagó. Es el único uso que no es la razón por la que nos escribiste, y justo por eso está en esta lista y por eso sigue apagado mientras no aceptes.
Por qué podemos tenerlos
Todo lo de arriba tiene un motivo que nos permite conservarlo, y es uno de estos cuatro:
Tu consentimiento, que das al marcar la casilla antes de enviar un formulario. Puedes retirarlo cuando quieras: mira más abajo lo que puedes pedirnos. Gestiones que haces tú antes de que haya contrato: preparar una cotización, acordar el alcance, concertar una llamada. La ejecución de un contrato, cuando ya eres cliente y estamos prestando el servicio que contrataste. Una obligación legal, para los registros que la normativa fiscal nos obliga a guardar durante un número de años.
Lo que nunca hacemos con ella
No la vendemos, ni la alquilamos, ni la intercambiamos. Con nadie y nunca. No vendemos ni entregamos tus datos a anunciantes, y nada de lo que escribas en un formulario se usa para construir un perfil publicitario tuyo. Usamos la etiqueta de Google Ads en modo de consentimiento. Mientras no aceptes en Preferencias de cookies (al pie de cada página), no guarda cookies y solo envía señales anónimas, para medir si una visita que llega desde uno de nuestros anuncios termina en contacto. Si llegaste desde uno de nuestros anuncios, el formulario que envías indica también de qué anuncio y qué buscaste. Al enviar el formulario, tu correo y tu teléfono se convierten en una huella irreversible (SHA-256) dentro de tu propio navegador, y esa huella —nunca el correo ni el número— se le pasa a Google para comprobar si la conversión fue real. Mientras no aceptes, Google no la usa. No te enviamos comunicaciones comerciales que no hayas pedido.
Adónde va y quién puede verla
Cuando envías el formulario de contacto, tu mensaje entra en un sistema de gestión de clientes que nuestro grupo matriz ya utiliza para sus otras webs. Es un sistema del propio grupo, no una base de datos pública, y cada mensaje se etiqueta con la marca y el país de origen para que llegue al equipo que le corresponde. Quienes lo leen son las personas de Kecomsoft y del grupo que lo necesitan para aquello que nos escribiste: el equipo comercial que responde las consultas, y nadie más. Si nos escribes desde Estados Unidos o desde cualquier otro sitio, tu información es procesada de forma segura por nuestro equipo de operaciones internacionales. Lo que nos envías no lo pasamos a nadie de fuera del grupo. Sí llegan dos cosas a empresas de fuera. La primera es la huella de tu correo y tu teléfono que explica el apartado cinco: se calcula en tu propio navegador y se le pasa a Google para comprobar una conversión, y mientras no aceptes la medición publicitaria Google no la usa. La segunda no tiene nada que ver con lo que escribes: al abrir la puerta de entrada del sitio, tu navegador le pregunta a geojs.io en qué país está tu dirección IP, para que la página abra en el idioma que toca. Esa petición va de tu navegador directamente a ellos, nunca por nuestros sistemas, y nosotros ni vemos ni guardamos tu IP. Nuestra política de cookies lo explica en detalle. Cuando trabajamos dentro de los sistemas de un cliente, los datos del cliente se quedan en sus sistemas y los rige su política, no esta.
Cómo los protegemos
En claro, y sin atribuirnos más de lo que tenemos:
La web se sirve por conexión cifrada, y el formulario viaja igual cuando lo envías. El acceso es por necesidad de conocer. Quien lee tu mensaje es quien lo necesita para contestarte, y nadie más. La confidencialidad está firmada a nivel de empresa y a nivel de agente. La web no admite subida de archivos a propósito, así que no hay nada tuyo en un servidor más allá de lo que escribiste en un formulario. Hoy no tenemos ninguna certificación de seguridad: ni ISO 27001 ni informe SOC 2. Preferimos decirlo aquí antes que dejar que lo des por hecho. Si tu equipo de compras necesita una, plantéalo en la primera llamada.
Cuánto tiempo la conservamos
Consultas que no dan lugar a una conversación: hasta doce meses, y después se borran. Datos de clientes: mientras dure la relación y, después, solo el tiempo que la ley nos obligue a conservarlos.
Lo que puedes pedirnos
Escribe a la dirección del primer apartado y dinos qué quieres. Te contestamos en un plazo de treinta días, y no te vamos a pedir que te justifiques:
Una copia de lo que tenemos sobre ti. Una corrección, si algo está mal. El borrado. Si no eres cliente y no hay una obligación legal de conservarlo, lo borramos. La retirada del consentimiento que diste. No deshace lo hecho antes de retirarlo, pero detiene todo lo posterior. Una copia en formato portable, si prefieres llevártelos a otro sitio. Oponerte a un uso concreto. Dinos a cuál y lo paramos, salvo que una ley nos obligue a seguir.
Si vives en Estados Unidos
Varios estados —California, Virginia, Colorado, Connecticut y otros— reconocen a sus residentes derechos sobre su información personal, incluidos el de saber qué se tiene, el de que se borre y el de oponerse a que se venda o se comparta. Esos derechos ya son la forma en que operamos con todo el mundo, estés en el estado que estés: no vendemos información personal. Lo más parecido a compartirla es la medición de Google Ads que explica nuestra política de cookies: no pone ninguna cookie hasta que aceptas en Preferencias de cookies, al pie de cada página, y puedes retirar esa aceptación desde el mismo sitio cuando quieras. Para ejercer cualquiera de ellos basta con escribir a la dirección del apartado uno, y no te vamos a tratar distinto por pedirlo. Do Not Track: algunos navegadores envían una señal de «No rastrear» (Do Not Track) o de Control Global de Privacidad. La respetamos, y merece decirlo claro porque muchos sitios no lo hacen: mientras tu navegador la envíe, la medición publicitaria sigue apagada aunque hubieras aceptado en una visita anterior. La señal pesa más que la respuesta vieja y no te pedimos que la desactives. Lo que ocurre igual, con señal o sin ella, son las señales anónimas de medición y el registro de clics que explica nuestra política de cookies. Y si llegas a aceptar, Google puede reconocer tu navegador en otras webs, según su propia política de privacidad.
Menores
Este sitio está pensado para empresas. No recogemos a sabiendas información de menores de dieciséis años. Si crees que un menor nos ha enviado algo, escríbenos y lo borramos.
Herramientas automáticas
Ninguna decisión que te afecte se toma de forma automática. Una persona lee cada consulta, y una persona decide. Lo único que esta web decide sola es en cuál de los dos idiomas abrir, y el selector de idioma lo cambia cuando quieras. Si algún día eso cambia, esta página cambia antes.
Cuándo cambia esta política
La fecha de arriba es la que cuenta. Si cambiamos algo que afecte a lo que hacemos con información que ya tenemos, se lo diremos por correo a las personas afectadas en vez de editar la página en silencio.